Las comidas que funcionan para el tratamiento
El desayuno no necesita ser grande para funcionar. Un huevo cocido, un yogur natural y una fruta ya entregan proteína y fibras antes de empezar el día. Si el apetito no aparece por la mañana, el cuerpo al menos recibe nutrientes cuando la ventana alimentaria se abre.
En el almuerzo, la proteína sigue siendo el centro de la comida. Un filete de pescado, pollo o una porción de leguminosas. Acompañado de vegetales de hoja verde y un carbohidrato complejo, como arroz integral o batata. La combinación mantiene la glucosa estable y sostiene la energía hasta la siguiente comida.
La cena tiende a ser la comida más desafiante porque muchas personas no sienten hambre real por la noche. En esos casos, una sopa proteica, huevos con vegetales o un yogur con semillas son alternativas ligeras que no sobrecargan el sistema digestivo antes de dormir.
La organización semanal no necesita horas. Separar una hora el domingo para listar las proteínas que se comprarán y los vegetales que se prepararán ya cambia la semana. No se trata de preparar todo con antelación. Es reducir la fricción en el momento de la decisión.
En el PeptPro, registras cada dosis y comida con hora y notas. Cuando llegas a la consulta, abres la app y muestras exactamente cómo fue la alimentación. El historial elimina el creo que comí bien y lo sustituye por datos reales.