Qué tipo de cardio conviene
No hace falta inscribirse en un gimnasio ni correr maratones. La evidencia respalda actividades moderadas realizadas con constancia. Caminar rápido, trotar suave, pedalear en una bicicleta fija o nadar son opciones accesibles para la mayoría de las personas que usan agonistas GLP-1.
La recomendación general es acumular entre 150 y 300 minutos de actividad aeróbica por semana. Esto se puede dividir en sesiones de 30 minutos, cinco días a la semana. Quien recién empieza puede comenzar con 15 o 20 minutos y aumentar gradualmente a medida que la resistencia mejora.
Lo importante es la frecuencia. Un par de sesiones intensas el fin de semana no sustituye el movimiento cotidiano. El cuerpo se adapta al patrón regular y aprende a usar la grasa como combustible de forma más eficiente. Esa adaptación metabólica a largo plazo es lo que mantiene la pérdida de peso incluso cuando el apetito vuelve a normalizarse después de las primeras semanas de tratamiento.
Señales de que estás en el ritmo correcto
Hay formas prácticas de saber si el cardio que hacés está generando el efecto esperado. Si podés mantener una conversación mientras caminás o trotas sin quedarte sin aliento, estás en una zona aeróbica productiva. Si después de varias semanas notás que la misma rutina te resulta más fácil y tu peso sigue bajando de forma estable, el enfoque está funcionando.
Quienes usan PeptPro pueden llevar un registro de cada sesión de entrenamiento con fecha, duración y tipo de actividad. Esa información se suma al historial de peso y dosis, lo que permite ver patrones claros: qué días entrenaste, cómo reaccionó tu cuerpo y si hubo cambios en el ritmo de pérdida después de incorporar el cardio.