Empezar con una dosis baja e ir aumentándola poco a poco es la base del tratamiento con GLP-1. Este proceso se llama titulación y sirve para que tu cuerpo se acostumbre al medicamento sin que aparezcan efectos secundarios graves desde el primer día. Si quieres llevar un registro organizado de cada dosis y cada efecto desde el primer día, descarga PeptPro aquí.
La mayoría de los protocolos comienzan con 0.25 mg por semana durante las primeras cuatro semanas. Después, si todo va bien, el médico evalúa si sube a 0.5 mg, luego a 1 mg y así sucesivamente hasta llegar a la dosis que funciona para tu caso. Cada ajuste depende de cómo respondes al tratamiento, de los resultados que ves en la balanza y de cómo te sientes en el día a día.
El problema es que muchas personas empiezan a sentirse impacientes cuando no ven resultados inmediatos. Ahí aparece la tentación de adelantar el aumento por cuenta propia, algo que puede ser peligroso. Lo que parece un atajo termina convirtiéndose en un riesgo real para tu salud.
Si registras cada dosis, el horario y los efectos que sentiste, vas a tener información mucho más útil para llevar a tu médico. Descarga PeptPro aquí y lleva ese control desde el primer día.