Por qué se cae el cabello durante el tratamiento
El cuerpo humano tiene una jerarquía de prioridades cuando se trata de recursos energéticos. Cuando empiezas un tratamiento que produce pérdida de peso significativa y relativamente rápida, algunos procesos no esenciales pasan a un segundo plano. El crecimiento capilar es uno de ellos.
Lo que ocurre técnicamente se llama telógeno efluvio. El folículo piloso tiene un ciclo que incluye fases de crecimiento activo y fases de reposo. Cuando el cuerpo detecta un estrés metabólico, una mayor cantidad de folículos pasan simultáneamente a la fase de reposo, y unos meses después ese cabello cae. No es que el folículo se dañe de forma permanente. Es más bien una respuesta de economía.
A esto se suma el déficit nutricional. Cuando reduces calorías de forma significativa, es probable que también reduzcas la ingesta de zinc, hierro, biotina y proteínas, todos nutrientes que el cabello necesita para crecer con fuerza. La restricción calórica no siempre es intencional. Con la pérdida de apetito que suelen producir estos tratamientos, muchas personas comen menos sin darse cuenta, y eso pasa factura al folículo piloso.
Los cambios metabólicos también juegan un papel. La pérdida rápida de peso altera el ciclo capilar de forma temporal. No se trata de una reacción al medicamento en sí, sino al cambio brusco que el cuerpo está atravesando.