¿Qué es exactamente el cortisol y por qué importa para tu terapia de péptidos?
El cortisol es una hormona esteroidea clasificada como glucocorticoide, secretada por la corteza de las glándulas suprarrenales. Su función principal consiste en regular la respuesta de estrés del organismo, movilizando reservas energéticas y preparando al cuerpo para situaciones de peligro inmediato. Esta hormona actúa como un sistema de alarma que, cuando funciona correctamente, resulta esencial para la supervivencia.
Sin embargo, el cortisol sigue un patrón circadiano natural. En personas saludables, los niveles alcanzan su punto máximo entre las 6 y las 8 de la mañana, cuando el cuerpo se prepara para la actividad diaria. Durante la noche, estos niveles descienden significativamente para permitir la reparación tisular y el descanso adecuado.
El problema aparece cuando el cortisol permanece elevado de forma sostenida. A diferencia del estrés agudo, que genera una respuesta temporal y adaptativa, el estrés crónico mantiene al cuerpo en estado de alerta permanente. En esta situación, el organismo prioriza la supervivencia sobre procesos como la recuperación muscular, la síntesis proteica o la respuesta a terapias con péptidos.