Cuando buscas información sobre péptidos para tendones y ligamentos y evidencia científica disponible, probablemente te topes siempre con las mismas referencias: BPC-157 y TB-500 dominan casi toda la conversación online. Y está bien que así sea, porque ambos tienen bastante investigación detrás. Pero centrarse solo en ellos oscurece un panorama mucho más amplio de compuestos que también merecen atención.
El tejido conectivo no es algo uniforme. Incluye tendones, ligamentos, cartílago, fascia y meniscos, y cada uno tiene propiedades biológicas distintas, con diferente vascularización y capacidad de regeneración. Entender qué compuestos tienen mayor o menor evidencia según el tipo de tejido es clave para tomar decisiones informadas. Por eso vale la pena mirar más allá de los dos nombres más repetidos.