¿Por qué tu piel cambia con GLP-1?
Cuando empiezas un tratamiento con agonistas GLP-1 como semaglutida o tirzepatida, la pérdida de peso suele ser rápida. Y ahí aparece el problema: tu piel no siempre sigue el ritmo. La pérdida de colágeno se acelera, especialmente después de los 30, cuando tu cuerpo ya produce menos de forma natural.
El colágeno es la proteína que mantiene tu piel firme, elástica y con aspecto joven. Durante un tratamiento GLP-1, varios factores juegan en su contra:
- Reducción de ingesta proteica: muchas personas comen menos, incluyendo fuentes de colágeno
- Metabolismo acelerado: la pérdida de grasa corporal afecta la distribución de colágeno
- Deshidratación: GLP-1 puede reducir la sensación de sed, afectando la hidratación cutánea
- Inflamación reducida: aunque esto es bueno, también puede cambiar cómo tu piel se repara