La vida social no se detiene durante el tratamiento. Bodas, cenas de trabajo, comidas de fin de año, viajes. Momentos que giran en torno a la comida pueden generar ansiedad para quienes intentan perder peso con medicamentos GLP-1. El National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK) preguntó a personas en tratamiento y descubrió que los ambientes sociales con comida abundante están entre los mayores obstáculos para mantener el ritmo. La buena noticia es que hay formas de navegar por estos momentos sin descarrilar semanas de esfuerzo.
La saciedad funciona de manera diferente con GLP-1. El medicamento reduce el apetito de forma constante, pero no anula la presión social. Estar en una mesa donde todos piden plato principal y postre requiere un plan. Descarga PeptPro aquí y registra tus comidas incluso cuando estás fuera de casa.